Si están evaluando abrir una franquicia en los próximos meses, hay un dato que debería estar en el centro de su planificación financiera: el capital necesario para arrancar un local subió con fuerza en dólares durante el último semestre. No se trata solo de una suba nominal, sino de un cambio en la ecuación de riesgo-retorno que todo aspirante a franquiciado necesita entender antes de firmar un contrato.
Cuánto cuesta realmente abrir un local hoy
Según el relevamiento de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) junto al Clúster de Franquicias de Córdoba, la inversión promedio para poner en marcha una franquicia pasó de unos USD 79,500 a USD 87,200 en apenas seis meses, un salto cercano al 10% medido en dólares. Esta cifra no incluye la obra civil, lo que significa que el desembolso real suele ser todavía mayor una vez sumados la adecuación del local, el mobiliario y las instalaciones específicas de cada rubro.
El estudio, realizado entre el 20 de julio y el 25 de agosto sobre 60 marcas de distintos sectores, niveles de inversión y regiones del país, permite trazar un mapa más detallado de los rangos de entrada:
- El 5% de las marcas requiere menos de USD 16,000 para abrir un punto de venta.
- La mitad de las redes relevadas pide entre USD 16,000 y USD 50,000.
- Un 30% demanda entre USD 51,000 y USD 100,000.
Esta dispersión es clave: no existe un único «ticket de entrada» al franchising argentino, sino un abanico amplio que depende del rubro, el formato del local y la marca elegida. Quien busca opciones de indumentaria, gastronomía, servicios o salud encontrará pisos de inversión muy distintos entre sí, por lo que conviene comparar varias alternativas en el listado de franquicias disponibles antes de definir un presupuesto cerrado.
Por qué sube el costo en dólares
El informe atribuye este encarecimiento a que los costos de obra, equipamiento y remodelación en pesos avanzan por delante del tipo de cambio. En otras palabras: aunque el dólar se mueva poco, los insumos y la mano de obra para montar un local suben más rápido, y ese desfasaje termina trasladándose directamente a la inversión inicial medida en moneda dura. Para el aspirante a franquiciado, esto implica que los presupuestos armados meses atrás pueden quedar desactualizados al momento de ejecutar la apertura.
Expansión de redes: más locales, pero con matices
Pese a la presión sobre los costos, las marcas no frenaron sus planes de crecimiento. Durante el primer semestre se incorporaron 179 locales y se cerraron 72, con un saldo positivo de 107 puntos de venta. El 41,7% de las marcas relevadas amplió su red, el 38,3% mantuvo la misma cantidad de locales y el 20% la redujo.
Este dato es relevante para quien busca franquiciar: la mayoría de las cadenas sigue en modo expansión o estabilidad, lo que sugiere que hay oportunidades activas de apertura en distintos formatos, desde heladerías y cafeterías hasta servicios para el hogar o indumentaria. Marcas de sectores tan diversos como gastronomía, retail o bienestar continúan sumando puntos de venta, una señal de que el modelo de franchising sigue siendo una vía de crecimiento elegida por muchas empresas aun en un contexto de rentabilidad más ajustada.
El otro lado de la moneda: precios y rentabilidad
La inversión más alta convive con una política de precios defensiva. El 48% de las marcas aumentó sus precios por debajo de la inflación del semestre y el 45% los ajustó en línea con el índice; solo el 7% logró subirlos por encima. El informe señala que, con una inflación mensual de un dígito, el precio dejó de ser la herramienta para recomponer márgenes y pasó a ser el instrumento para defender el volumen de ventas, apoyándose en promociones y descuentos.
Esto se traduce en retornos más exigentes: el 46,7% de las marcas relevadas obtuvo una rentabilidad inferior a la prevista. De cara al segundo semestre, el 60% de las redes espera que la rentabilidad se mantenga, un escenario de expectativas más prudentes que a comienzos de año.
Qué significa esto para quien quiere abrir un franchising
Para el aspirante a franquiciado, estos datos dejan tres lecciones prácticas. Primero, el presupuesto debe calcularse con margen: si la inversión promedio subió 10% en dólares en solo seis meses, conviene sumar un colchón adicional al momento de proyectar el capital necesario, sobre todo porque la obra civil se suma aparte. Segundo, el canon y las regalías no alcanzan como único criterio de selección: es fundamental pedir a cada marca el detalle de retorno esperado y compararlo con el desempeño real que reportan otros franquiciados de la red. Tercero, antes de definir la franquicia elegida vale la pena revisar las últimas noticias del sector para entender cómo evoluciona cada rubro y qué marcas sostienen su expansión pese al contexto.
En definitiva, abrir una franquicia hoy en Argentina requiere más capital inicial y una lectura más fina de los números que hace un año. Quienes evalúan dar el paso deberían priorizar marcas con trayectoria comprobada, información transparente sobre resultados de otros locales y un plan de apertura que contemple los sobrecostos típicos de obra y equipamiento.
