Häagen-Dazs es una de las marcas de helado más reconocidas del mundo y su vínculo con Colombia no es reciente. La primera franquicia del sello llegó al país en agosto de 1993, de la mano de la compañía Alimentos Mignon, impulsada por un inversionista barranquillero. Aquella primera etapa se interrumpió por razones coyunturales del momento, pero dejó instalado el nombre en la memoria del consumidor colombiano de fascia alta.
El regreso ocurrió en 2014, esta vez con una estrategia distinta: en lugar de abrir directamente boutiques, la marca entró a los hogares colombianos a través de una alianza con el Grupo Éxito. Las neveras Häagen-Dazs comenzaron a verse en almacenes Éxito y Carulla, primero en Bogotá —con presencia en puntos como Country, La Colina, Unicentro, Norte, Floresta, Calle 80, Chapinero, Gran Estación, Plaza Salitre, Niza, Esperanza, San Martín, Occidente y Suba— y luego en Medellín, la segunda ciudad del plan de expansión nacional. Isabel Esperante, responsable de marketing para América Latina y el Caribe, explicó en su momento que el crecimiento del país fue el motivo del retorno y que el objetivo era posicionar la marca como líder del segmento de helado premium, todavía pequeño en Colombia.