No existe «la ley de franquicias» de América Latina. Hay países que le dedicaron un capítulo del código civil, países que la regulan desde la propiedad industrial y países donde el contrato vale exactamente lo que las partes escriban. Firmar el mismo modelo de contrato en Buenos Aires, en Ciudad de México o en Bogotá no produce los mismos efectos.
Esta guía resume qué exige cada marco, qué cláusulas revisar en todos los casos y qué pedir antes de comprometerte.
Argentina: regulada en el Código Civil y Comercial
Desde 2015 la franquicia tiene un capítulo propio en el Código Civil y Comercial de la Nación, en los artículos 1512 a 1524. Es el marco más detallado de la región.
Qué define la ley
- Definición (art. 1512): hay franquicia cuando el franquiciante otorga el derecho a usar un sistema probado bajo su marca, y provee conocimientos técnicos y asistencia continua, contra una prestación del franquiciado. Si no hay sistema probado ni asistencia, no es franquicia aunque el contrato se llame así.
- Plazo mínimo (art. 1516): el contrato no puede durar menos de cuatro años. Si se pacta un plazo menor, o si no se fija plazo, la ley lo entiende convenido por cuatro años igualmente.
- Excepciones al plazo: se admite un plazo menor en supuestos acotados, como ferias, congresos o actividades desarrolladas en predios con duración prevista inferior.
- Renovación: al vencimiento, el contrato se prorroga tácitamente por períodos sucesivos de un año, salvo denuncia expresa de una de las partes con treinta días de anticipación. A la segunda renovación se transforma en contrato por tiempo indeterminado.
- Independencia: el franquiciado es un empresario independiente y no hay relación laboral con el franquiciante. Es una previsión expresa, y por eso en Argentina ese punto no depende de cómo esté redactado el contrato.
- Alcance (art. 1524): las normas se aplican también a las franquicias industriales y a la relación entre franquiciante, franquiciado principal y subfranquiciados.
México: la información antes de la firma
México no regula la franquicia en el código civil sino desde la propiedad industrial. La Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, vigente desde noviembre de 2020, define la franquicia como la licencia de uso de marca acompañada de transmisión de conocimientos técnicos o asistencia técnica, para producir o vender de manera uniforme con los métodos del titular.
La obligación práctica más importante es la Circular de Oferta de Franquicia. El franquiciante debe entregar al candidato información sobre el estado de su negocio al menos treinta días antes de la firma del contrato. No es un trámite: es el plazo que la ley te concede para verificar antes de comprometerte.
Si en México te presentan el contrato y la información el mismo día y te piden firmar, la ley está de tu lado para pedir el plazo.
Brasil: la COF y el plazo de diez días
Brasil tiene ley propia de franquicias: la Lei nº 13.966/2019, que reemplazó a la norma de 1994. Su pieza central es también un documento informativo previo, la Circular de Oferta de Franquia.
El franquiciante debe entregarla al candidato con al menos diez días de anticipación a la firma de cualquier contrato o precontrato, y también antes de cualquier pago a la franquiciante o a terceros indicados por ella. Si no se respeta ese plazo, el franquiciado puede pedir la anulación del contrato y la devolución de las cantidades pagadas en concepto de afiliación o regalías, actualizadas monetariamente.
Es un dato útil incluso si no vas a operar en Brasil: muchas marcas presentes en toda la región usan la COF brasileña como base de la documentación que entregan en otros países.
Colombia, Chile y Perú: contrato atípico
En Colombia, Chile y Perú no hay una ley específica de franquicias. El contrato es atípico: se rige por las reglas generales de los contratos y del derecho comercial, por la autonomía de la voluntad de las partes y por lo que se haya pactado por escrito.
Esto no lo vuelve inseguro, pero traslada todo el peso al texto. Lo que en Argentina te garantiza el código y en México o Brasil te garantiza el plazo legal de información, aquí tiene que estar escrito. Si no está, no existe. La consecuencia práctica es simple: en estos países la revisión legal previa no es un lujo, es la única protección que vas a tener.
Las cláusulas a revisar en cualquier país
Con ley o sin ella, estas son las que definen tu posición. Algunas pesan más según el formato: en las redes de corretaje inmobiliario el territorio lo decide casi todo, mientras que en hostelería y restauración lo determinante suelen ser las obligaciones de compra a la central.
Territorio y exclusividad
Debe fijar un perímetro concreto —radio, comuna, código postal— y decir si es exclusivo. Añade qué ocurre con las ventas digitales dentro de tu zona: si la marca vende por aplicación o comercio electrónico a tus clientes, quién factura y si te corresponde una compensación.
Plazo, renovación y qué pasa al final
Cuánto dura, en qué condiciones se renueva y qué sucede si el franquiciante decide no renovar. Es el momento de mayor desequilibrio: has construido una clientela con la marca de otro. Revisa si hay compensación, si puedes seguir operando el local con otro rótulo y en qué plazo.
Economía completa
Canon de entrada, regalías, canon de publicidad, mínimos de compra y penalidades. Comprueba si las regalías se calculan sobre ventas brutas o netas: la diferencia es enorme y suele quedar en una nota al pie. Verifica también si hay regalía mínima garantizada, que se paga aunque vendas menos.
Proveedores y precios de compra
Qué estás obligado a comprar a la central o a proveedores designados, y con qué margen. Es donde muchas redes obtienen su rentabilidad real, y donde tu cuenta de resultados se decide antes de que abras. Pregunta si los precios de transferencia pueden modificarse unilateralmente durante el contrato.
Estándares y obligaciones de inversión futura
Muchos contratos obligan a reformar el local cuando la marca cambia de imagen, a costa del franquiciado. Revisa cada cuánto puede exigirse, con qué preaviso y si hay un tope. Una remodelación no prevista puede borrar el resultado de dos años.
No competencia
Qué no puedes hacer durante el contrato y —sobre todo— después. Una cláusula de no competencia posterior debe estar limitada en tiempo, territorio y actividad para ser razonable.
Cesión y transmisión
Si puedes vender tu unidad, con qué condiciones y si el franquiciante tiene derecho de preferencia. Determina si tu negocio es un activo transmisible o solo un permiso personal.
Resolución anticipada y solución de conflictos
En qué casos cada parte puede terminar el contrato antes de tiempo y con qué consecuencias económicas. Revisa también el tribunal o el arbitraje competente: si es el del país de la marca, litigar puede costarte más que el conflicto.
Qué pedir antes de firmar
- El contrato completo, con anexos, y con tiempo suficiente para leerlo. Los anexos suelen contener lo que más importa: manual de operación, lista de proveedores, condiciones de compra.
- El documento informativo previo donde la ley lo exige —la Circular de Oferta en México y en Brasil—, y de todas formas en los demás países: una red seria lo tiene aunque no esté obligada.
- Un abogado del país donde vas a operar, no del país de la marca. Es la diferencia entre entender el texto y entender sus efectos.
- La lista de franquiciados en operación, para llamar a quienes tú elijas.
- Los estados del negocio por escrito, incluidas las unidades que cerraron y por qué.
Los errores más frecuentes
- Firmar el mismo contrato en dos países distintos suponiendo que produce los mismos efectos.
- Aceptar un plazo corto en Argentina, donde la ley lo va a leer como cuatro años de todos modos.
- Dejar la exclusividad territorial en un correo electrónico en lugar del contrato.
- No mirar quién fija los precios de compra a la central ni si pueden cambiar.
- Pagar cualquier cantidad —reserva, señal, «apartado de zona»— antes de haber leído el contrato completo.
Antes de dar el paso
Si estás en una etapa anterior, empieza por cómo funciona una franquicia y por los criterios para evaluar si es rentable. Cuando tengas claro el presupuesto, el catálogo de franquicias de la región te permite filtrar por inversión y sector.
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un profesional. Los marcos legales citados corresponden a la normativa vigente al momento de publicación.