Si están evaluando invertir en una franquicia el próximo año, hay un dato que conviene tener presente: el mercado peruano de franquicias proyecta cerrar 2026 con una facturación de USD 1,600 millones, un crecimiento del 8% respecto al año anterior que además permitiría recuperar los niveles previos a la pandemia. No es solo una cifra macro: marca en qué sectores conviene mirar con más atención y cuáles concentran el apetito de franquiciadores locales y extranjeros.
Un crecimiento que recupera terreno perdido
La proyección del 8% para 2026 tiene un significado particular porque representa el cierre del ciclo de recuperación pospandemia. Según Juan Lazarte, presidente del Sector Franquicias de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), la expansión hacia provincias, la internacionalización de marcas peruanas y la consolidación de nuevos formatos de negocio son los factores clave que sostienen este avance. El crecimiento se da, además, en un contexto de incertidumbre política y riesgos climáticos como un eventual Niño Costero de mayor intensidad, lo que refuerza la lectura de que el modelo de franquicia muestra capacidad de adaptación frente a escenarios adversos.
Qué sectores impulsan el crecimiento
La gastronomía sigue siendo, por lejos, el motor principal del mercado, con 68% de participación. Le siguen belleza y salud con 12%, educación con 8%, y moda y otros rubros con el 12% restante. Dentro de gastronomía destacan particularmente las pollerías, cafeterías y restaurantes de comida rápida, formatos que ya tienen representantes consolidados en el mercado como Pardos Chicken, Norky's o Roky's, además de cadenas especializadas en mariscos y cocina peruana como Segundo Muelle o conceptos de costillas como Mis Costillitas.
En belleza y salud, el crecimiento se apoya en centros de estética y laboratorios clínicos, un terreno donde marcas como Marco Aldany Perú o Montalvo Salón & Spa ya tienen presencia, mientras que el segmento salud incluye también cadenas de boticas como Boticas Perú. La educación se enfoca en centros de idiomas y capacitación técnica, un espacio donde operan redes como Maple Bear. En moda y otros rubros sobresalen las tiendas de conveniencia y los servicios de micrologística, categoría en la que destacan jugadores como Tai Loy o Vega Market.
Formatos y rentabilidad proyectada
Entre los formatos más atractivos para 2026 se mencionan las microfranquicias o modelos low cost con inversiones menores a USD 30,000, las dark kitchens y los esquemas de autoempleo. Los sectores con mayor rentabilidad proyectada son la gastronomía especializada, la educación técnica, la salud y estética, y los servicios B2B. Para quienes buscan opciones con tickets de entrada más accesibles, vale la pena revisar qué implica realmente una franquicia económica antes de decidir, algo que se explica en detalle en esta guía sobre franquicias económicas en Perú.
Provincias: el otro foco de expansión
El crecimiento del sector no se concentra solo en Lima. Arequipa, Trujillo, Cusco, Chiclayo, Piura y Huancayo aparecen como las plazas con mayor potencial para nuevas aperturas, impulsadas por el desarrollo de centros comerciales y una demanda regional en ascenso. Esta descentralización es consistente con la lectura de Lazarte, quien proyecta que el mercado seguirá creciendo especialmente en provincias con baja penetración de franquicias, donde la dinámica demográfica y económica favorece nuevos formatos.
Llegada de marcas internacionales y expansión regional
Otro elemento relevante para 2026 es el ingreso de entre 15 y 21 nuevas franquicias internacionales al país, atraídas por la estabilidad del mercado peruano y costos competitivos en sectores como fast food, moda, retail especializado, fitness y educación técnica. Según Lazarte, este dinamismo está impulsado principalmente por marcas provenientes de Colombia, México y Ecuador. Actualmente operan cerca de 500 franquicias activas en Perú, de las cuales el 60% (unas 300) son extranjeras, principalmente de Estados Unidos, Colombia, España y Brasil, repartidas en más de 2,800 locales comerciales. Al mismo tiempo, se espera que marcas peruanas evolucionen hacia franquiciadores regionales, expandiéndose a Chile, Ecuador, Bolivia e incluso Estados Unidos, en nichos de mercado latinos.
Qué significa esto para quienes evalúan invertir
Un escenario de crecimiento proyectado no elimina la necesidad de hacer la tarea antes de firmar. Conviene revisar con cuidado cada contrato de franquicia, entender la estructura real de inversión más allá del monto inicial y comparar opciones dentro de un mismo sector antes de comprometer capital. Para quienes recién comienzan a explorar el modelo, resulta útil revisar primero cómo abrir una franquicia en Perú paso a paso y luego cruzar esa información con el catálogo completo de marcas disponibles en el listado de franquicias en Perú.
El optimismo del sector no está exento de riesgos: la incertidumbre política y los fenómenos climáticos siguen siendo variables que pueden afectar el desempeño de cualquier negocio, por sólido que sea el formato. Por eso, más allá de las proyecciones agregadas, cada inversionista debe evaluar la rentabilidad específica de la marca que le interesa, el soporte real que ofrece el franquiciante y las condiciones particulares de la plaza donde planea operar, ya sea Lima o alguna de las provincias señaladas como de alto potencial.