Si están pensando en invertir en una franquicia gastronómica, el caso de Roof Burger les interesa porque muestra un patrón que cada vez se repite más en América Latina: cadenas regionales que, tras consolidar su operación propia, abren el modelo de franquicias para escalar con el capital y el esfuerzo de terceros. Entender cómo lo hizo este grupo chileno —y qué preguntas deberían hacerse ustedes antes de sumarse a una propuesta similar— puede ahorrarles errores costosos.
De hamburguesería de barrio a holding de ocho marcas
Roof Burger nació en 2015 como un local pequeño en un segundo piso de Reñaca, Viña del Mar. Diez años después, el grupo fundado por Mauricio Orfali y Camilo González opera 42 locales en siete regiones de Chile, emplea a más de 600 personas y atiende a más de 300 mil clientes al mes. Lo relevante no es solo el crecimiento en número de locales, sino la estrategia detrás: en vez de apostar todo a una sola marca, el grupo construyó un portafolio de ocho marcas, entre ellas El Café Rosa, Central 55 y El Bosque de las Hadas. Roof Burger y El Café Rosa concentran el 76% de los establecimientos, con 16 sucursales cada una.
Esta diversificación de marcas bajo un mismo grupo es una lección directa para quienes analizan el listado de franquicias disponibles en México: muchas cadenas exitosas no dependen de un único concepto, sino que replican su capacidad operativa —logística, compras, capacitación— en distintos formatos gastronómicos, reduciendo el riesgo de depender de una sola propuesta de valor.
Un sistema de franquicias joven, pero con tracción
Después de una década operando directamente sus restaurantes, Roof Burger abrió su modelo de franquicias hace apenas un año. Hoy cuenta con alrededor de 15 franquiciados, algunos con locales ya inaugurados y otros en distintas etapas de habilitación. El dato que más llama la atención es el ritmo de captación: si al inicio cerraban entre uno y dos acuerdos mensuales, en octubre llegaron a cuatro, superando lo que la propia empresa esperaba para ese período.
La compañía proyecta abrir hasta 25 nuevos locales bajo este sistema para 2027, y junto con ese crecimiento busca ingresar a un nuevo segmento comercial durante ese mismo año. La expansión geográfica avanza de forma gradual: tras abrir en Antofagasta, el grupo prepara su llegada a Arica, con una inversión cercana a los 100 millones de pesos chilenos para habilitación, equipamiento y otros gastos de puesta en marcha. El acuerdo con ese franquiciado se concretó hace aproximadamente un mes y el local se ubicará en un centro comercial de un sector con alta presencia gastronómica, aunque la empresa no reveló la dirección exacta. También evalúan expandirse hacia terminales aéreos, un formato que exige condiciones operativas distintas a las de un local de calle o centro comercial.
Qué revela la inversión inicial sobre la rentabilidad
Según cifras citadas por la prensa chilena, la inversión inicial para abrir una franquicia de la marca es desde 49 millones de pesos chilenos para un local de 45 metros cuadrados, lo que generaría una utilidad promedio de entre 5 y 7 millones de pesos chilenos mensuales. Un dato adicional, poco mencionado en otros casos de franchising, es que el grupo es dueño de parte de los inmuebles donde funcionan sus locales, lo que aumenta la rentabilidad al no tener que pagar arriendo. En 2026 incluso invirtió en la construcción y administración de un centro comercial en Valparaíso con 18 locales comerciales, una estrategia de integración vertical poco habitual entre franquiciantes de su tamaño.
Qué significa esto para quienes evalúan abrir una franquicia en México
El caso de Roof Burger ofrece varias lecciones prácticas para el mercado mexicano, donde conviven marcas nacionales consolidadas como Bisquets Obregón o El Fogoncito con cadenas internacionales en plena expansión como Wingstop México o Gong Cha:
- Verifiquen la madurez del sistema de franquicias. Que una marca tenga años de operación propia no garantiza experiencia como franquiciante. Pregunten desde cuándo franquician, cuántos acuerdos han cerrado y cuántos locales ya están operativos frente a los que siguen en habilitación.
- Analicen si la marca diversifica o depende de un solo concepto. Un grupo con varias marcas bajo un mismo paraguas operativo puede ofrecer más estabilidad, pero también mayor complejidad de gestión para el franquiciante.
- Entiendan la estructura de costos reales. La inversión inicial anunciada no siempre incluye arriendo, remodelaciones específicas del local o capital de trabajo. Pidan desglose completo antes de firmar.
- Evalúen el plan de expansión geográfica. Un crecimiento gradual, región por región, suele ser más sostenible que una expansión acelerada sin infraestructura de soporte para los franquiciados.
Para quienes buscan una base de comparación antes de decidir, revisar el panorama completo en franquicias disponibles en México y seguir de cerca las últimas noticias del sector ayuda a contrastar propuestas extranjeras con el comportamiento real de marcas ya probadas en el mercado nacional.
